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LA ABEJA

Anatomía general

El cuerpo de la abeja, como todo insecto, se encuentra dividido en tres partes principales:

  1. Cabeza: donde se localiza el cerebro, el comienzo del tubo digestivo y las glándulas encargadas de secretar jalea real, saliva y, en el caso de la reina, feromonas. La cabeza recoge parte de los órganos sensoriales de la misma, como son los ojos, la boca y las antenas.
  2. Tórax: recoge externamente los pares de las patas y las alas, e internamente parte del aparato respiratorio de la abeja.
  3. Abdomen: donde se localizan la mayoría de los aparatos u órganos principales de la abeja: el aparato digestivo, excretor y parte del respiratorio. En el caso de las abejas reinas, aquí se encuentra localizado el aparato reproductor muy desarrollado en este caso (a ello se debe la prolongación morfológica del abdomen).

 

SISTEMA DIGESTIVO Y EXCRETOR

La parte inicial es el aparato bucal que se encuentra localizado en la cabeza, se continúa por el esófago atravesando así todo el tórax. El sistema digestivo en el abdomen comienza por la bolsa o el buche, lugar que sirve de almacén para el néctar, continúa con una estructura alargada donde se realiza la digestión y posterior absorción de los nutrientes. A partir de aquí comienza la parte excretora del aparato, comienza con el intestino donde se van agrupando las sustancias de deshecho, una vez formadas las heces se acumularán en la parte distal del intestino denominada ampolla rectal. Esta estructura tiene la propiedad de dilatación permitiendo almacenar residuos hasta que la abeja pueda evacuarlo. Este aspecto es muy importante ya que en épocas de invernada la abeja acumula las heces durante largas temporadas en las que permanece en el interior de la colmena hasta poder evacuar las heces en el exterior. Existe una estructura que tiene función análoga a los riñones de los vertebrados, son los denominados tubos de Malpighi, éstos se encuentran localizados entre el ventrículo y el intestino en número vario.

SISTEMA RESPIRATORIO

El sistema respiratorio de los insectos es bastante simple. Los órganos encargados de receptar el oxígeno son los sacos aéreos. Estos están comunicados al exterior por una serie de aberturas denominados espiráculos que se encuentran localizados en el abdomen de la abeja y en el tórax; los espiráculos principales (uno a cada lado) entre los sacos aéreos y los espiráculos se encuentran las tráqueas, que son unos conductos que comunican a ambos lados. Lo más característico de este sistema es que no precisa de pigmentos respiratorios para hacer llegar a los tejidos el oxígeno.



SISTEMA CIRCULATORIO

El sistema circulatorio de los insectos es abierto, no precisa de tubos o conductos sanguíneos para la circulación del mismo, la dinámica se basa en un músculo, que es un corazón formado por 5 pares de válvulas, encargado de bombear la hemolinfa “libremente” por los diferentes tejidos y órganos. La hemolinfa es un líquido característico de los insectos, incoloro y con la finalidad de nutrir los tejidos y órganos. Este líquido sirve, al igual, a muchos parásitos como fuente de alimentos.

 






SISTEMA NERVIOSO

El entramado nervioso de los insectos es bastante arcaico. El órgano central o cerebro del individuo se encuentra localizado en la parte anterior del cuerpo, en la cabeza, y se encuentra formado por tres lóbulos, de éstos parte un cordón nervioso con ganglios de los que nacen redes que llegan al resto del cuerpo de la abeja.
En relación directa con este sistema se encuentran los órganos sensoriales de la abeja que juegan un papel muy importante en la vida de la misma. Estos órganos sensoriales se encuentran localizados generalmente en la cabeza, algunos de ellos son:

  • Ojos compuestos: se trata de dos ojos cuya visión siempre será la lejana y que les sirven a las abejas para orientarse con respecto al Sol. Distinguen los colores, excepto el rojo, reconociendo mejor el azul, blanco, amarillo y negro.
  • Ojos simples: también llamados ocelos, encargados de la visión cercana, normalmente la que predomina dentro de la colmena, percibiendo la intensidad de luz, longitud de onda y duración de la luz, esto último les permite saber las horas de luz.
  • Antenas: en los insectos se encuentran generalmente formadas por un escapo, base de la misma, y artejos, en este caso son 11 artejos en cada antena. En ellas se encuentran localizados numerosos órganos perceptores de sensaciones, como son pelos, cavidades, placas porosas, etc., encargados de recibir todo tipo de sensaciones. Las antenas de las abejas son articuladas, lo que les permite orientarlas en todas las direcciones.

SISTEMA ENDOCRINO

Lo más característico del sistema endocrino de las abejas es que no todos sus individuos disponen de las mismas glándulas ni de todas ellas, las obreras tienen la totalidad de las glándulas, la reina comparte glándulas con las obreras pero con distinta función, y en el caso de los zánganos carecen de glándulas específicas. Los distintos tipos de glándulas son:

 

 

  • Glándulas hipofaríngeas: situadas en la cabeza, en la parte inferior de la faringe. Se encuentran directamente implicadas en la secreción de jalea real. Sólo son poseedoras de ellas las abejas obreras.
  • Glándulas mandibulares: se encuentran en las abejas obreras y en la reina, pero no secretan la misma sustancia. En el caso de las abejas obreras secretan jalea real y en el caso de la abeja reina secreta feromonas, cuya función es la de denotar su presencia y atrofiar los órganos sexuales de las abejas obreras principalmente.
  • Glándulas labiales: se encuentran localizadas en el tórax. La función de estas glándulas es la de secretar una enzima encargada de digerir el azúcar. También secreta jalea real. Sólo se aprecian en las abejas obreras.
  • Glándulas céreas: éstas se encuentran situadas en el abdomen y están formadas por cuatro pares de glándulas. Como su propio nombre indica, son glándulas encargadas de elaborar la cera característica de los panales. Estas glándulas son específicas de las abejas obreras.
  • Glándula de Nassanof: se trata de una glándula poco conocida y con una funcionalidad especial, excreta una sustancia que permite a las abejas pecoreadoras localizar ciertos lugares de interés floral para otras abejas.
  • Glándulas del veneno: tanto la abeja reina como los zánganos carecen de estas glándulas. Se trata de dos glándulas situadas en la parte distal del cuerpo de la abeja y conectadas directamente con el aguijón, siendo éste el vehículo de inyección del mismo. A su vez, se encuentran directamente asociadas al tubo digestivo de tal forma que una vez que las abejas pican se desprende la parte distal del aparato digestivo y, por lo tanto, causan la muerte de la abeja.

SISTEMA REPRODUCTOR

La morfología y actividad de este sistema depende del individuo del que se trate y también de otras circunstancias como ocurre en el caso de las obreras.

  • Reina: es el individuo femenino con el aparto reproductor más desarrollado. La reina sólo copula una vez en su vida y con varios zánganos, por lo tanto el aparto reproductor está preparado para albergar este esperma durante casi cuatro años; a esto se debe el prolongado abdomen que posee la reina.
  • Obrera: los ovarios se encuentran atrofiados por la acción de la feromona secretada por la reina y no tiene capacidad reproductora. Sólo hay un caso especial por el que la obrera puede poner huevos infértiles. A las colonias que se desarrollan a partir de esta opción reproductiva se les da el sobrenombre de colmenas zanganeras, la evolución de estas colonias, por norma general, es nula.
  • Zánganos: su aparato reproductor se encuentra totalmente desarrollado: testículos, vesículas seminales y pene, ya que su única función clara en la vida es la de conseguir que su material genético perdure en la especie. Una vez realizado el objetivo, mueren.

 

La reina

Su morfología difiere de las obreras y zánganos, sobre todo, por poseer un abdomen más alargado, llegando las alas únicamente a la mitad del cuerpo de la abeja, las patas son ligeramente más largas. La cabeza también se distingue por la posición de los ojos situados más alejados entre sí y posicionados de forma más o menos lateral en la cabeza. En proporción a los otros dos individuos de la colmena, es más larga y estilizada.

Al comparar la reina con el resto de las abejas se observa una movilidad un poco lenta y algo torpe.

 


Obrera

Es el individuo más pequeño de la colmena y el más numeroso. Se caracteriza porque las alas cubren casi la totalidad del abdomen cuando éstas se encuentran en reposo. La disposición de los ojos es la misma que en el caso de la reina.

La obrera joven se diferencia bien de la adulta al poseer el pelo que recubre el tórax blanquecino.

 



Zángano

Se diferencia morfológicamente de la reina y la obrera por varias características peculiares: su masa corporal es superior a ambos individuos, las alas sobrepasan el abdomen del individuo cuando éste se encuentra en reposo y los ojos son bastante más voluminosos, llegándose casi a juntar en el medio de la cabeza.

 

 

Ciclo biológico de la abeja

DESARROLLO DE LA CRÍA

Se puede decir que el ciclo biológico de la abeja comienza con la puesta y el desarrollo de la cría. Éste se divide en tres estadios o fases hasta formarse el insecto adulto o perfecto.

La duración del desarrollo de la cría no es igual en cada uno de los individuos de la colmena:

  Fase huevo Fase larvaria Fase ninfa Días totales
Reina 3 días 5,5 días 7,5 días 16 días
Obrera 3 días 6 días 12 días 21 días
Zángano 3 días 6,5 días 14,5 días 24 días

 

Descripción de las fases:

  • Fase de huevo:
    Abarca desde la puesta de la reina hasta el tercer día. Esta fase es igual para los tres individuos de la colmena sin distinción alguna, con una única excepción: los óvulos que son fecundados se transformarán en hembras y aquellos que no están fecundados serán machos. No existe distinción morfológica entre óvulo y huevo y la alimentación del huevo u óvulo se realiza a base de jalea real, sin distinción de sexos.
    Después del tercer día se produce la eclosión del huevo pasando a la siguiente fase.
  • Fase larvaria:
    La duración de este estadio varía según el individuo de la colmena del que se trate.
    Durante este periodo la larva sufre una serie de cambios morfológicos, tanto externos como internos, mudando hasta cinco veces. La alimentación de las larvas sufre una discriminación determinando así la futura capacidad reproductora de la abeja y, por lo tanto, se define la casta final de la misma. La larva destinada a reina será alimentada únicamente con jalea real, mientras que la larva destinada a obrera o zángano se alimentará con una papilla de polen y miel. El papel fundamental de la jalea real en la reina es la de desarrollar el aparato reproductor femenino y hacerlo funcional, dándose el efecto contrario en las obreras, inhibiendo el desarrollo de los ovarios y, como consecuencia, impidiendo la función reproductora de la abeja. Este fenómeno es lo que se denomina “castración alimentaria”.
    Al final de la fase larvaria se da lugar al operculado de la celdilla, pasando al siguiente estadio larvario.
  • Fase de prepupa:
    Es la última fase por la que pasa la cría antes de emerger al exterior, dependiendo del individuo de la colmena del que se trate la fase es más o menos larga.
    El opérculo que cierra la celdilla es una tapadera de cera porosa que la aisla del exterior. En esta fase podemos decir que la cría pasa por dos etapas:
    1. Preninfa: se produce la última muda de la cría antes de comenzar su metamorfosis.
    2. Ninfa: la prepupa cambia tanto externa como internamente, produciéndose la metamorfosis final, la cutícula externa de la abeja se endurece y se produce la salida al exterior de la abeja ya formada como adulta.

FUNCIONES DE ADULTO

Una vez que el desarrollo de la cría ha finalizado, el resto del ciclo biológico de cada uno de los ecotipos de la colmena difieren entre si, aunque todos se encuentran enteramente relacionados con la vida en las colmenas.

ABEJA REINA

La reina es la única hembra perfecta que hay en la colmena. A excepción de las épocas de cambio de reina, suele ser la madre de todas las abejas, bien sean zánganos y obreras.

La función de la abeja reina es, principalmente, la de criar al resto de la colonia.

Sólo se aparea una vez en la vida, por ello morfológicamente tiene un abdomen tan desarrollado cuya función es la de albergar esperma de varios zánganos durante sus cinco años de vida. El apareamiento será la única vez que salga de la colmena en su vida, a excepción de que se produzca un enjambrazón en la colonia, momento en el cual abandonaría la colmena con un séquito de abejas para dejar paso a una hija reina nueva.

Una reina joven tiene capacidad para poner entre 2500 y 3000 huevos diarios. Esta puesta solo se interrumpe cuando las condiciones climatológicas son adversas o si la reina padece alguna enfermedad o es defectuosa por la edad. La viabilidad de fertilidad de una abeja reina es de dos años. Se recomienda que pasado este tiempo se realice un cambio de abeja reina en la colmena.
Unos días después del apareamiento la reina empieza a poner huevos, en el caso de las obreras o las reinas, y óvulos, en el caso de los zánganos.

Existe otra función muy importante que depende de la abeja reina, es la de mantener a la colonia en “condiciones normales”. La reina secreta una feromona que se extiende por toda la colmena denotando así su presencia en la colmena, esta feromona tiene varios efectos sobre la colonia:

  • Impide la formación de realeras en la colmena, siendo ella la única hembra perfecta en la colonia.
  • Atrofia la capacidad sexual de las abejas obreras para reproducirse por partenogénesis*.
  • Atrae a las abejas jóvenes encargadas de cuidarla y alimentarla.
  • En el momento de aparearse atrae a los machos para realizar el vuelo del cortejo nupcial y las posteriores cópulas.

* Las partenogénesis es las capacidad que tienen algunas hembras para desarrollarse sin necesidad de aparearse con un macho, únicamente con el desarrollo de los óvulos que darán lugar, evidentemente, a individuos infértiles. Esto ocurre, en apicultura, cuando la colmena queda huérfana de reina y no es capaz de rehacer la reina por falta de cría, es lo que se denomina colmena zanganera.

ABEJA OBRERA

Las funciones de la obrera están directamente relacionadas con la edad de la misma:

  • Nodriza:
    Los primeros días de vida la abeja joven se dedica a cuidar y alimentar a las larvas dándoles calor, limpiar las celdillas que van quedando vacías y alimentar a la reina.
  • Constructora:
    La segunda función, según pasa el tiempo, es la de construir celdillas estirando cera o elaborándola. También reconstruye o arregla posibles desperfectos en la colmena, además de mantenerla limpia.
  • Defensa:
    La tercera función de la abeja antes de salir al exterior es la de vigilar la colmena de la entrada de posibles enemigos o de otras abejas que bien están enfermas o simplemente acuden por pillaje. También ayudan a almacenar la miel y el polen en las celdillas.
  • Recolección:
    La última función que realiza la abeja, es la de recolectar miel, polen y agua para la colmena. Es lo que se denomina abeja pecoreadora.

ZÁNGANO

El zángano es el individuo de la colonia que peor fama tiene, se le acusa de comerse las reservas de la colmena y no realizar ningún bien productivo en la colonia.

Es el único individuo macho de la colonia y su única función conocida es la de fecundar a la reina. Algunos autores indican que el zángano tiene otras funciones en la vida además de un simple apareamiento que, en la mayoría de los casos no llega a producirse. Estas funciones son las de producir calor en la colmena o incluso repartir néctar, pero no hay estudios definitivos que lo demuestren.